Fue el primer ministro de Trabajo socialista de la historia de España que sufrió la virulencia de una huelga general impulsada por los sindicatos mayoritarios de izquierda y, como consecuencia de ello, fue tildado de "ministro del paro". Llegó a Andalucía para convertirse en “el ultimo empeorador” y hacer una autonomía a su imagen y semejanza socialista con el único fin de anteponer los intereses del PSOE sobre los intereses de Andalucía. Nada nuevo en su comportamiento disciplinado y sumiso respecto a los "brillantes" de su partido.
El caldo de cultivo era el idóneo para llevar a cabo su misión, incultura ,pobreza, sanidad tercermundista, ínfimo desarrollo económico e industrial, actuando discretamente sobre el gasto social, las infraestructuras, la sanidad, educación o servicios sociales, lo mínimo necesario para mantener el engaño de años anteriores, así desde 1990, Manuel Chaves ha dirigido la Junta con la comodidad propia de hacerlo respaldado por una mayoría absoluta, con la excepción de los años 1994 a 1996.
Con el paso de los años si algo ha caracterizado a Manuel Chaves es lo que se podría calificar de “actitud hipócrita respecto a Andalucía”, echando mano al diccionario –"es el fingimiento de cualidades y sentimientos contrarios a los que se tienen con el único fin de conseguir lo que se proponen”-.
Aunque muchas han sido las voces que han hablado de su incapacidad para hacer que Andalucía saliera de los últimos lugares de España y Europa, no me identifico con ellas, creo que sus logros estaban estudiados , entre otros, el calificativo de "ministro del paro" podía haberse sustituido por el de “presidente del paro” porque en Andalucía, desde su llegada, el paro no hizo más que subir desde los 599.700 de abril de 1990 a los 900.000 parados de la última EPA.
Con su Gobierno ha mostrado la incapacidad para sacar a Andalucía del agujero negro del subdesarrollo siendo una autonomía que recibió a lo largo de los últimos años miles de millones de euros, los derivados del presupuesto de Andalucía, los procedentes de la solidaridad europea y los extraídos de la solidaridad nacional. En su conjunto, más dinero del que jamás tuvo ningún presidente andaluz ni Andalucía como región en toda su historia. Se calcula que la mayor parte no han sido invertidos por la negligencia de Chaves, de este modo sus resultados, han sido patéticos referidos a las capitales andaluzas, siete de las cuales están situadas entre las diez últimas de las 50 capitales de España en concepto de Índice de Desarrollo Humano según el estudio del Ministerio de Medio Ambiente usando parámetros de la ONU como educación(con un fracaso escolar del 37%), paro, consumo, modelos de transporte e ingresos.
Si el mayor indicador de la prosperidad de un pueblo es la renta per cápita, la de los andaluces ha retrocedido tres puntos con Chaves: en 1990 se situaba en el 77,4% de la media nacional; hoy se encuentra en el 74,6%, según datos del INE. Andalucía es la autonomía más pobre de España, por detrás de Extremadura a lo que se suma que el ritmo de desaparición de la pobreza es inaceptable, es tan mínimo el porcentaje de descenso anual de esta, que Andalucía tardará casi 65 años en eliminar la pobreza. Un PSOE gobernando en esta situación debe plasmarse en un subidon para Chaves. Mas pobreza, más votos, su lema.
Si hay algo en lo que ha destacado Chaves es que ha sido un maestro en sacar la calculadora y ver cuántos votos podía arañar lo cual no deja de ser una política mezquina, sectaria, de cortos vuelos, sin credibilidad y sin embargo con un indudable respaldo de la gente. Ha procurado mandar para servicio de su partido. Esa es su herencia. Andalucía podría estar ahora mismo a la cabeza de España si los medios con que se ha contado se hubieran invertido realmente en el dinamismo de la sociedad andaluza. Pero no, Chaves ha preferido el despotismo de su partido aun a costa de impedir el progreso andaluz.
El viejo lobo de mar ha vuelto a sus raíces pero sin desvincularse de los andaluces, ahora ha prometido a nivel nacional que “Nosotros somos los que vamos a acabar con la crisis ,la salida no será real hasta que se haya recuperado el mercado de trabajo". La sombra del omnipresente Chaves vagara en el recuerdo de todos los andaluces, oteando el ambiente andaluz hasta la llegada de Griñan en lo que vendrá a ser como el dicho popular, ”los mismos perros con distintos collares”. Nada ha cambiado. Lo importante no se ha modificado y yo me pregunto si después de 20 años presidiendo la Junta no ha tenido tiempo para aplicar en Andalucía esas recetas que dice tener desde el Gobierno para sacarla de la situación en que se encuentra. Tiempo, medios y posibilidades las ha tenido, todas las que ha querido, pero lo que no ha querido por interés propio es ponerlas en práctica.
En cualquier caso Antonio Sanz apuntó que todo lo ocurrido en las últimas días es un «auténtico esperpento», algo «surrealista» y un «despropósito político» porque se ha puesto de manifiesto que los socialistas están «jugando con Andalucía como si fuera un juguete». No se quedaba atrás Javier Arenas al respecto de la huida de Chaves al que definía como “20 años de mentiras, despilfarro y sumisión”.
“Nadie puede hacer que te sientas inferior sin tu consentimiento”. Eleanor Roosevelt